Saturday, April 14, 2018

La pixelación del rostro de la detenida del CDR


El pasado 10 de abril la Guardia Civil detuvo en Viladecans (Barcelona) a Tamara Carrasco, una activista del Comité de Defensa de la República considerada como la ideóloga que dirigía y coordinaba las acciones del grupo. La detenida fue acusada por la Audiencia Nacional de “terrorismo y rebelión” por los hechos relacionados con los cortes de tráfico que algunos miembros del CDR realizaron en Semana Santa. La prueba que hizo que el juez la acusara fue un mensaje de voz que envió a sus compañeros en el que decía cosas como “si podemos parar el puerto (de Barcelona) sería brutal”, además de bloquear Mercabarna.

Evidentemente, este hecho noticioso tuvo una gran repercusión en los medios de comunicación y es por eso por lo que, tanto el 10 de abril como el día 11 encontrábamos todo tipo de enfoques en los medios sobre esta noticia. No obstante, el trato que se le dio a esta información no va a ser el objeto de estudio de este artículo, sino otro elemento minoritario: las fotografías que acompañaban las noticias. En concreto, nos centraremos en las ediciones del 11 de abril de dos diarios nacionales, La Vanguardia y ABC.

En este caso, era evidente que los diarios elegirían unas fotografías del momento de la detención y, concretamente, de la detenida para ilustrar sus piezas. Pero aquí la cuestión importante es cómo han mostrado a la detenida y al resto de personas que aparecen en las fotografías.

Fuente: Hemeroteca ABC
Fuente: Hemeroteca
La Vanguardia
En primer lugar, es esencial analizar las dos portadas. Por una parte, es bien conocido que el diario ABC siempre escoge una única imagen como portada y, en este caso, decidió utilizar la de la detenida acompañada de varios miembros de la Guardia Civil, a los cuales se les ha distorsionado la cara. Por otro lado, La Vanguardia no utilizó ninguna imagen relacionada con el tema para encabezar su edición. 




Fuente: Hemeroteca ABC
Fuente: Hemeroteca 
La Vanguardia
Si nos adentramos en las noticias sobre el tema, vemos que el ABC se decantó por una fotografía poco informativa en la que solamente aparecían diversos agentes de la Guardia Civil durante la operación. Cabe destacar que, en este caso, sus caras no han sido ocultadas ni distorsionadas. Pasando a la noticia que hizo La Vanguardia, en su fotografía aparecen la detenida y los miembros de la Guardia Civil con las caras pixeladas para que no se les pueda reconocer su identidad.

Según el código deontológico de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España, “el periodista respetará el derecho de las personas a su propia intimidad e imagen”. Para ello, los periodistas deberán proteger la identidad de las personas que aparezcan en las imágenes pixelándoles las caras o distorsionándoselas. Esto está muy ligado con el derecho de presunción de inocencia de un individuo, que dice que hasta que un tribunal no dicte que una persona es culpable, esta es inocente hasta que se demuestre lo contrario.

A partir de estos conocimientos, vemos que La Vanguardia ha realizado un buen trabajo periodístico pixelando la cara de la detenida, salvaguardando su identidad y protegiéndola de futuras consecuencias. Sin embargo, el ABC ha pasado por alto estos códigos éticos y ha ocultado todos los rostros excepto el de la detenida, cosa que se podría atribuir al afán del diario de producir controversia entre el público. Por lo tanto, como el hecho de pixelar el rostro de la mujer no restaba veracidad a la información, hubiese sido igual de válido y mucho más ético ocultar su identidad para no caer en el sensacionalismo.

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